El ejército nigeriano ha rescatado a otra niña de Chibok junto con sus hijos justo cuando se cumplen 10 años del secuestro por Boko Haram

Otra de las jóvenes secuestradas por Boko Haram en una escuela de niñas de Chibok (Nigeria) ha sido rescatada este mes de abril de 2024. Sus tres hijos, nacidos en cautividad, también han sido liberados. La noticia se produce tras los actos conmemorativos celebrados en todo el país con motivo del décimo aniversario del secuestro de las 276 chicas en abril de 2014 por el grupo extremista islámico.  

Según la BBC, el ejército rescató a Lydia Samuel, madre de tres hijos y embarazada de cinco meses. El ejército nigeriano no dio más detalles sobre el rescate que el hecho de haberla encontrado en la comunidad de Ngoshe.   

El diario nigeriano Punch informa de que el ejército del país difundió el jueves 18 de abril un comunicado en el que se leía lo siguiente: «Las tropas del ejército nigeriano desplegadas en el noreste han seguido dando pasos significativos en la lucha contra el terrorismo y la insurgencia, con el reciente rescate de Lydia Simon, una niña de Chibok que había permanecido cautiva por los terroristas de Boko Haram durante varios años».  

«Lydia, que llevaba el número de serie 68 entre las alumnas de secundaria de Chibok desaparecidas, fue rescatada junto con sus tres hijos por las tropas que llevaban a cabo la operación Desert Sanity III, en los alrededores de Ngoshe, en el área de gobierno local de Gwoza, en el estado de Borno. Lydia estaba embarazada de cinco meses en el momento de su rescate y afirmó ser de la localidad de Pemi, en Chibok».  

Las niñas y mujeres secuestradas suelen sufrir nuevos traumas cuando regresan a sus comunidades con hijos o embarazadas. Los niños nacidos o concebidos en cautividad se conocen como «bebés de Boko». Sin embargo, algunos de los padres de Chibok dijeron a los colaboradores de Puertas Abiertas la semana pasada que, aunque sus hijas sean liberadas con niños, no les supondrá ninguna carga el hecho de tener hijos de combatientes de Boko Haram/Estado Islámico.   

«Mi esperanza y mi oración es que nuestro Dios que no falla nos devuelva a nuestros propios hijos. Incluso si tienen hijos ahora, no importa en qué condiciones estén, los queremos así», aseguró Yana Gala, una madre de Chibok. Rifkatu, la hija de Yana, sigue entre los desaparecidos.   

«Lo que quiero que sepa el mundo es que el gobierno debe ayudar a encontrar a estas niñas dondequiera que estén. Les ruego que se apiaden de nosotras igual que liberaron a otras, que liberen a nuestras hijas para que yo pueda ser feliz y olvidar mis penas», nos dijo Isia Malam, otro padre. Su hija Hauwa también se encuentra entre los que siguen cautivos.   

«La oración es nuestra única solución (…) y por eso, confiamos en que como Dios liberó a unas, liberará a todas»HANATU DAUDA, MADRE DE UNA DE LAS CHICAS SECUESTRADAS

La vida tras el secuestro

No está claro qué ocurrirá con Lydia y sus hijos ahora que ha sido liberada. Recientemente, Reuters compartió la noticia de que algunas niñas de Chibok viven ahora en un campo de rehabilitación gestionado por el ejército con combatientes de Boko Haram rendidos con los que se casaron en el monte. Tres mujeres supervivientes contaron a Reuters que, en al menos cinco casos, mujeres que llegaron solteras al campamento se han casado con combatientes retirados.   

Según las mujeres, funcionarios del gobierno han oficiado dichas bodas en un aparente esfuerzo por apaciguar a los combatientes abatidos, según los familiares. Los padres de estas niñas están ansiosos por reunirse con sus hijas y nietas, y no aceptan que sus hijas se hayan convertido al islam.   

«La oración es nuestra única solución», asegura Hanatu Dauda, cuya hija fue liberada pero ahora vive en un campo de rehabilitación del gobierno en Maiduguri. «Si no es por las oraciones, no sabemos qué más hacer, y por eso, confiamos en que como Dios liberó a unas, liberará a todas».

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